|
Como comprador de un dominio, usted puede realizar varios tipos de pujas. En algunas empresas se opta por la puja libre, siendo la cantidad que usted introduce la oferta que empuja hacia arriba hasta que nadie más la supere (la de toda la vida). Pero en otras empresas permiten que usted realice una oferta máxima y que permanece en secreto y la empresa establecerá el inicio de la subasta en el precio que fijó el vendedor y pujará como máximo hasta que su cantidad sea sobrepasada tras lo cual será la definitiva. (Esto beneficia enormemente a los compradores ya que no se disparan las subastas con grandes cantidades ni se paga cifras descomunales. Se acerca un precio por ambas partes, quedando todos satisfechos.
Como vendedor de un dominio, en muchos casos es posible que usted antes de iniciar la subasta pueda poner un precio que le parece correcto para vender. Transcurrido todo el periodo de pujas, si las ofertas han sobrepasado dicha cantidad, el dominio se vende, si no, entonces tiene derecho a conservarlo para usos futuros.
Existe un mercado de dominios de “Segunda mano” por así decirlo. Mucha gente y no menos empresas se dedican a recuperar dominios que pueden resultar muy interesantes y cuyo registro haya caducado para más tarde subastar dominios con unos precios más elevados (en algunos casos llegan a desorbitarse).
Conviene tener muy claro qué dominios queremos y cuando caducan para poder hacernos con él a un precio de registro, porque si no podría costarnos mucho más caro.
En algunas empresas de registradores te pueden asesorar sobre la mejor forma de pujar en la subasta o valorarte un precio adecuado a tu dominio procurando siempre quelo de subastar dominios acabe siempre de una forma exitosa. |
|